Desde el aire, Salto de Tequendama. Este vuelo en dron forma parte de nuestra serie Territorios que hablan, un proyecto que conecta Colombia.
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El origen del Salto del Tequendama está ligado al mito de Bochica, quien abrió la montaña para liberar las aguas que cubrían la sabana.” Los paisajes sagrados de la Sabana de Bogotá, como el Tequendama, fueron escenarios simbólicos dentro de la organización social indígena.” Los hallazgos en el sitio arqueológico de Tequendama muestran presencia humana desde el Holoceno temprano. El Salto del Tequendama tiene una caída aproximada de 157 metros, lo que lo convierte en una de las cascadas más altas de Colombia y una de las más conocidas de la región andina. El salto funciona como punto de drenaje natural de la Sabana de Bogotá, permitiendo que las aguas del Sabana de Bogotá salgan hacia el valle del río Magdalena a través del Río Bogotá. El naturalista Alexander von Humboldt visitó el salto en 1801 y lo describió como uno de los paisajes naturales más impresionantes de América del Sur. En 1928 se inauguró el histórico Hotel del Salto del Tequendama, un lujoso hotel de estilo republicano que fue destino turístico de élites colombianas y visitantes extranjeros.




